Jun
Ideas de casquero: la ventana indiscreta
Mi madre, que es de un pueblo de Jaen, siendo una niña se encontraba jugando cuando tuvo una brillante idea. No es que fuese una idea nueva, ya que es algo que quien más y quien menos lo ha hecho alguna vez, se le ocurrió meter la cabeza en la verja de una ventana que se encontraba a pie de calle. El hueco entre barrotes suele se bastante justo, y al entrar es mas o menos fácil, ya que no existen elementos que eviten el inteligente juego, pero sacar la cabeza es otra cosa, la orejas pillan a contrapelo y se forma el efecto arpón, ejerciendo de tope natural. Esto de por si es una experiencia bastante jodida, pero como ya anticipé a casi todo el mundo le ha ocurrido alguna vez. Lo que hace especial esta historia es que en el interior de la casa se estaba velando un muerto, y mi madre se lo encontró de frente, sin posibilidad de escapar con facilidad de aquella ventana indiscreta que todavía recuerda con claridad a día de hoy.

Comentarios
De momento no hay comentarios, haz tu aportación.