Y anda que no nos reíamos con el chiste este malísimo.

Era un hombre tan pequeeño que se encontró una canica y dijo:
¡EL MUNDO ES MIO!

Compártelo:
  • Meneame
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Twitter
  • del.icio.us
  • Digg
  • Add to favorites
  • email