Sep
La mirada sucia
Hace unos días, con motivo del cumpleaños de Antonio fuimos a su casa a comer y siempre que vamos Daniel aprovecha para sacar unos globos que andan por allí para jugar un rato. Begoña, también aprovecha para jugar con los globos un poco porque le gusta la globoflexía, así es que se dedica a hacer espadas y perritos a cascoporro como el que podeís ver a continuación:
Pero cuando alguno se puso a jugar con el perrito nos dimos cuenta que lo que se supone era la cabeza tenía algo raro…

Lo cual me recordó el chiste aquel de adivinanzas que os enseño a continuación en su versión “familia real española”
Según se cuenta, la Familia Real tiene por costumbre, después de la cena, jugar a las adivinanzas, bajo la dirección de Doña Sofía.
- Sofía: Bien, vamos a empezar el juego. Primera adivinanza: larga y afilada cual estilete, por la punta saca y mete, y por detrás lleva el ojete.
- Leti: Eso debe ser una polla, ¿no?
- Sofía: Por Dios, es una aguja. Felipe, el bolso de la señora que doña Letizia se va.
- Felipe: Mamá, discúlpala que ella no entiende de protocolo. Poco a poco irá aprendiendo.
- Sofía: Está bien, le daré otra oportunidad. Segunda adivinanza: Grande y blanca la quisiera, que entre las piernas no me cupiera.
- Leti: Eso sí es una polla, ¿no?
- Sofía: ¡Por todos los Santos! Es una yegua. Felipe, el bolso de la señora que doña Letizia se va.
- Felipe: Mamá, por favor, discúlpala, que viene de TVE y allí son muy blasfemos. Dale otra oportunidad.
- Sofía: Está bien. La última, pero ninguna más. Tercera adivinanza: Cimbel matutino, con forma de pepino, que por delante escupe gotas y por detrás le cuelgan dos pelotas.
- Leti: Felipe, ¡dame el bolso, que eso es una polla como una olla!
Pues lo dicho, que cada uno piense lo que quiera, pero eso es una polla como una olla.

