Sep
Nunca llames a este teléfono…
…o harás que explote la burbuja inmobiliaria.

Parafraseando a los clásicos:
The It Crowd
Nuestra familia es una familia bastante peculiar y sobre todo muy geek.
Rafa aparte de geek es algo cercano a un friki, pero uno de los locos por las series, la magia, los números, la ciencia, etc.
A Bego le gustan los aparatos tecnológicos, curiosear en Internet y, sobre todo, mantenerse comunicada con sus amigos y familiares. Su gran deseo es tener un burro.
Leer más >>
…o harás que explote la burbuja inmobiliaria.

Parafraseando a los clásicos:
The It Crowd
O eso es lo que parece, para utilizar este microondas con marcación “textil” tendrás que ponerte guantes o utilizar un trapo de cocina o similar.
O a lo mejor es que el cuadro de control es de tela…
Captura para la posteridad.
Y todo por el módico precio de 40 euros, pero claro, es tecnología punta.
Se me ha ocurrido buscar en google “microondas textil” y he acabado en la página de una empresa en la que hacen microondas industriales y que es en si misma un WTF!, aunque si el microondas es de estos 40 euros ya no me parece tan caro.
Hace unos días, con motivo del cumpleaños de Antonio fuimos a su casa a comer y siempre que vamos Daniel aprovecha para sacar unos globos que andan por allí para jugar un rato. Begoña, también aprovecha para jugar con los globos un poco porque le gusta la globoflexía, así es que se dedica a hacer espadas y perritos a cascoporro como el que podeís ver a continuación:
Pero cuando alguno se puso a jugar con el perrito nos dimos cuenta que lo que se supone era la cabeza tenía algo raro…

Lo cual me recordó el chiste aquel de adivinanzas que os enseño a continuación en su versión “familia real española”
Según se cuenta, la Familia Real tiene por costumbre, después de la cena, jugar a las adivinanzas, bajo la dirección de Doña Sofía.
- Sofía: Bien, vamos a empezar el juego. Primera adivinanza: larga y afilada cual estilete, por la punta saca y mete, y por detrás lleva el ojete.
- Leti: Eso debe ser una polla, ¿no?
- Sofía: Por Dios, es una aguja. Felipe, el bolso de la señora que doña Letizia se va.
- Felipe: Mamá, discúlpala que ella no entiende de protocolo. Poco a poco irá aprendiendo.
- Sofía: Está bien, le daré otra oportunidad. Segunda adivinanza: Grande y blanca la quisiera, que entre las piernas no me cupiera.
- Leti: Eso sí es una polla, ¿no?
- Sofía: ¡Por todos los Santos! Es una yegua. Felipe, el bolso de la señora que doña Letizia se va.
- Felipe: Mamá, por favor, discúlpala, que viene de TVE y allí son muy blasfemos. Dale otra oportunidad.
- Sofía: Está bien. La última, pero ninguna más. Tercera adivinanza: Cimbel matutino, con forma de pepino, que por delante escupe gotas y por detrás le cuelgan dos pelotas.
- Leti: Felipe, ¡dame el bolso, que eso es una polla como una olla!
Pues lo dicho, que cada uno piense lo que quiera, pero eso es una polla como una olla.
Cuando éramos pequeños por alguna de esas extrañas manías que tiene este país de maltratar determinadas palabras utilizando la forma incorrecta como si fuese la que se encuentra recogida en la RAE era habitual escuchar cosas como “plastelina”, “catiquesis”, “posit”, “almóndiga” (aunque esta ya está aceptada por la RAE en su vigésimo tercera edición),”cocreta”, “abujero”, “eslince” y también, “los retus”, refiriéndose lógicamente a los rotuladores.
No me considero un talibán de la ortografía (ni mucho menos, de hecho cometo bastantes faltas), pero lo que no me parece muy normal es lo que vimos el otro día en una tienda que se supone que tiene bastante que ver con la educación, ya que entre otras cosas tienen material de papelería y manualidades bastante específico para colegios y la mayoría de los juguetes que tienen son educativos. Se trata de un cartel (perdón por la calidad de la foto, pero está hecha con el móvil y el de seguridad estaba un poco mosca con nosotros) anunciando unos rotuladores, pero parece que al que le tocó escribirlo solo se acordaba de cuando era pequeño y le pedía a alguien si le prestaba los “retus”
La cosa no se queda ahí, ya que bastante cerca nos encontramos este otro
Por cierto, “retolador” si que existe, aunque no en castellano, sino en catalán (o esa es la conclusión que saco después de buscar en google, si alguien me puede sacar de la duda se lo agradezco) por tanto esto se puede considerar normal si pensamos que lo escribió alguien catalán, algo que no me extrañaría ya que la tienda es de origen catalán.
¿Conoces otras palabras que se escuchan a menudo en su forma incorrecta?
Me pregunto como se puede llegar a hacer un anuncio tan pequeño y tan mal hecho.
Hasta la web que anuncian da miedo y tienen perlas del estilo:
Para recibir toda la información, necesitamos que nos facilite todos sus datos
Si usted no está seriamente interesado en recibir esta información, por favor, no deje sus datos.[...] Con esto, expresamente usted está aceptando que le enviemos correos electrónicos y/o que le llamemos por teléfono.
Vamos, que el que tenga ganas de que le frian a llamadas y correos no deseados ya sabe donde tiene que dejar sus datos.